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title: "Conurbano en la mira: cuánto produce frente al reclamo fiscal del interior"
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description: "Maximiliano Pullaro sostuvo que recursos aportados por Santa Fe terminan destinados a “sostener el conurbano”. El planteo suma una dimensión fiscal a una serie de cuestionamientos sobre el territorio."
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# Conurbano en la mira: cuánto produce frente al reclamo fiscal del interior

![NOTA 3](/download/multimedia.normal.bc538b3e80e4a054.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)Los datos muestran otra escala: los 40 municipios bonaerenses del AMBA, sin CABA, generan alrededor de una cuarta parte del producto argentino.

El Conurbano volvió al centro de una discusión nacional, pero esta vez la disputa no empezó por seguridad, pobreza o elecciones. Maximiliano Pullaro la llevó al terreno fiscal. Durante el Congreso Anual de Federación Agraria, el gobernador de Santa Fe cuestionó la carga tributaria que soporta su provincia y sostuvo que una parte de lo aportado termina destinada a “sostener el conurbano”.

La frase agrega una dimensión nueva a una secuencia de cuestionamientos que durante 2026 tuvo otras expresiones. Jorge Macri utilizó al Conurbano como contraste negativo de la Ciudad y llegó a plantear que no permitiría que Buenos Aires se transformara en “lo peor del conurbano”.

Joaquín de la Torre, por su parte, propuso federalizar municipios metropolitanos y crear una fuerza federal de características militares para operar en ese territorio. Son planteos diferentes y no existe evidencia de que formen parte de una estrategia coordinada, pero todos colocan al Conurbano como problema político a resolver.

Con Pullaro aparece algo distinto: la idea de que el territorio metropolitano no solamente genera dificultades de seguridad o gobernabilidad, sino que además absorbe recursos producidos por otros.

Antes de discutir quién sostiene a quién conviene hacer una cuenta.

El primer problema es definir el territorio. El Conurbano tradicional está integrado por 24 partidos. El AMBA bonaerense es más amplio: la definición utilizada por el Estado nacional comprende 40 municipios de la Provincia, entre ellos La Plata, Berisso, Ensenada, Pilar, Campana, Zárate, Luján y Cañuelas. CABA forma parte del AMBA completo, pero puede excluirse para medir únicamente la porción bonaerense.

La Provincia publicó en septiembre la desagregación municipal del Producto Bruto Geográfico para 2021, 2022 y 2023. A partir de esa base oficial puede sumarse cuánto generaron los 40 municipios bonaerenses del AMBA y compararlo con el PBI nacional.

El cálculo propio sobre esos datos arroja un resultado cercano a los 48,3 billones de pesos corrientes en 2023. Frente a un PBI nacional de alrededor de 191,4 billones ese año, el AMBA bonaerense representaría aproximadamente 25,2% del producto argentino. Los 24 partidos tradicionales del Conurbano explicarían cerca de 19,4%.

En otras palabras: alrededor de uno de cada cuatro pesos de producto generado en Argentina puede localizarse en los 40 municipios metropolitanos bonaerenses, sin contar CABA.

El número no prueba quién “mantiene” a quién. Sí muestra que el AMBA bonaerense está lejos de ser un territorio económicamente marginal o puramente receptor.

La Plata entra de lleno en esa cuenta. También Berisso y Ensenada. Por eso el debate no termina en los límites clásicos del primer y segundo cordón: la estructura metropolitana incluye universidades, industria, puertos, energía, comercio, servicios y corredores logísticos que funcionan como una sola trama económica.

La cuestión tributaria exige más cuidado.

No existe una matriz pública de ARCA que permita establecer con precisión cuánto de IVA, Ganancias, aportes patronales o demás tributos nacionales proviene de esos 40 municipios. Dar un porcentaje exacto del aporte fiscal del AMBA bonaerense como si fuera una estadística oficial sería forzar los datos.

Para toda la Provincia sí existe una referencia concreta. En el mensaje presupuestario bonaerense se estimó que Buenos Aires aportó 37,9% de la recaudación nacional acumulada entre enero y septiembre de 2025, mientras recibió 6,8% de la asignación total de esos recursos a través del esquema analizado por la propia Provincia. Es un dato provincial, no metropolitano, y debe leerse como tal.

La diferencia es importante: permite afirmar que Buenos Aires tiene un peso fiscal muy superior a lo que recibe posteriormente por distribución, pero no autoriza a adjudicar mecánicamente ese mismo porcentaje al Conurbano o al AMBA.

La fábrica detrás del mapa

El otro problema del relato de un territorio sostenido desde afuera aparece cuando se mira qué se produce dentro.

El Conurbano conserva una de las mayores concentraciones industriales del país. En municipios como General San Martín y Tres de Febrero la industria explica alrededor de 31% del PBG local; en Avellaneda, 28%; en La Matanza, 27%; en Lanús, 25%; y en Quilmes, 24%. Para el total del Conurbano, la industria representa alrededor de una cuarta parte de su producto.

No es sólo que el Conurbano produzca. Buena parte de esa producción pertenece precisamente a los sectores que hoy muestran retrocesos.

El INDEC registró en julio una caída mensual de 5% de la producción industrial manufacturera y una utilización de la capacidad instalada de apenas 58,2%.

El deterioro ya se refleja en el empleo territorial. Un estudio de la Escuela de Economía y Negocios de la UNSAM contabilizó 339.110 puestos industriales formales en el Conurbano en junio de 2025. Durante 2024, 22 de los 24 municipios habían perdido empleo fabril. La contracción fue especialmente fuerte en distritos como Lomas de Zamora, San Fernando y Merlo.

Ese cruce vuelve particular el momento político.

Mientras fábricas producen menos, se pierden puestos industriales y parte del entramado manufacturero se debilita, crece una discusión pública que presenta al mismo territorio como una carga económica para el resto del país.

El reclamo federal de Santa Fe abre una discusión legítima sobre impuestos, retenciones, coparticipación y distribución de recursos. Los datos, sin embargo, no sostienen una división simple entre un interior que produce y un Conurbano que solamente recibe.

El agro santafesino produce. También una metalúrgica de San Martín, una petroquímica de Ensenada, una autopartista de Tigre, una alimenticia de La Matanza o una empresa de servicios de La Plata.

El federalismo fiscal admite muchas discusiones.

Una de ellas no debería empezar dando por hecho que el territorio donde se genera alrededor de una cuarta parte de la economía argentina sólo recibe.

“El sistema que permite a provincias de menor escala económica sostener servicios públicos con recursos generados en todo el país se llama coparticipación. Cuando beneficia al interior se lo llama federalismo solidario. Cuando los recursos llegan al Conurbano, algunos empiezan a llamarlo clientelismo.

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