Caso Astudillo: según la autopsia murió por ahogamiento y no tenía “lesiones vitales”

La autopsia realizada sobre los restos del joven afirma que “no se observaron signos de participación de terceras personas”.

La autopsia realizada sobre los restos de Facundo Astudillo Castro concluyó que el joven de 22 años muró por “asfixia por sumersión (ahogamiento)”, que los restos óseos “no presentaban lesiones vitales de origen traumático” y que “no se observaron signos de participación de terceras personas sobre los restos estudiados”, informaron fuentes judiciales.

“Se trató de una muerte violenta, por no ser natural. El avanzado estado de esqueletización del cadáver limitó las posibilidades de conocer el modo de la muerte, no pudiendo la ciencia forense determinar con rigor científico si se trató de uno u otro modo de muerte violenta: suicida, homicida o accidental”, detalla el informe, según un comunicado de prensa emitido por el juzgado federal 2 de Bahia Blanca, a cargo de la causa.

El análisis, por otra parte, reveló que no hay posibilidades de que el cuerpo haya estado en otro lugar al que fue encontrado “durante el intervalo postmortem”. El documento apunta a dos factores que actuaron sobre el cuerpo: la acción del medio ambiente y la acción de la fauna de la zona, con animales como el zorro pampeano o el zorro gris, que se cree tomó parte de los restos y los esparció, con partes encontradas a más de 70 metros del cuerpo.

“El tipo, intensidad y tamaño de las modificaciones identificadas en los diferentes restos óseos analizados indican la acción de carnívoros de la familia de los cánidos”, asegura. “Todas las lesiones y pérdida de algunas piezas dentales que presentaban los restos estudiados son posteriores a la muerte, producto de depredadores y exposición medioambiental”.

No se habla de golpes o la acción de armas de fuego. Sin embargo, hay un pasaje clave en el documento:

“Se trató de una muerte violenta, por no ser natural. El avanzado estado de esqueletización del cadáver limitó las posibilidades de conocer el modo de la muerte, no pudiendo la ciencia forense determinar con rigor científico si se trató de uno u otro modo de muerte violenta: suicida, homicida o accidental”.