Eugenia Calvi: “Uno de mis sueños más grandes es poder clasificar a los Juegos Olímpicos”

La joven karateka oriunda de Longchamps, lleva una cosecha impresionante de éxitos. Desde torneos provinciales hasta panamericanos. Dedicada a cultivar el arte marcial desde pequeña, resalta la filosofía de vida que proyecta esta disciplina en todos los que lo practican, especialmente a los jóvenes.

Por Jaime Veas Oyarzo

Eugenia Fernanda Calvi, es una joven deportista, de la localidad de Longchamps, cuya disciplina es el karate y que ha brillado no solo en el ámbito nacional, sino que también se ha proyectado a nivel continental y con las miras puestas en los Juegos Olímpicos.

Una conmovedora historia de inspiración y superación personal, dejando en cada evento, lo mejor de sí con el orgullo de la argentinidad, demostrando que nada es imposible, que se puede lograr todo lo que uno de propone, con dedicación, disciplina y pasión por el deporte.

“No elegí el Karate…fue el Karate el que me eligió a mí”

En su historial deportivo sobresale el ser campeona de la Provincia de Buenos Aires por más de seis años consecutivos (2014-2019), campeona argentina en el 2018, medalla de Plata en Rio de Janeiro 2014 y medalla de Bronce en el Torneo Panamericano en equipo 2014, realizado en Lima, Perú. Logros más que significativos en su carrera deportiva, en diálogo con LA QUINCENA nos decía:

-¿A qué edad y cómo empezaste en este deporte?

-Comencé a los cinco años, viendo a unos vecinos que practicaban, y me llamó muchó la atención, entonces les pedí a mis padres que me llevarán a aprender este deporte, al principio ellos no estaban muy convencidos, pero luego aceptaron y comencé mi formación en forma sistemática en el ejercicio de esta disciplina.

-¿Cómo fue tu elección?

-Yo siempre digo, que no elegí el Karate…fue el Karate el que me eligió a mí, fue algo así como un amor a primera vista, pero no un enamoramiento breve, fugaz…fue un sentimiento para toda la vida, y desde la primera clase hasta ahora, nunca dejé de practicar, la elección no fue solo con los ojos sino también con el corazón.

-¿Tenés alguna historia para contarnos?

-Tengo una anécdota muy linda y significativa en mi vida. Estaba compitiendo a nivel regional y en uno de esos encuentros me toca enfrentar a la referente número uno en karate femenino, Verónica Lugo, creo que nunca tuve tantas emociones y nervios por estar frente a frente con ella, fue un combate increíble, del cual aprendí mucho…me impactó su humildad y proceder, eso mequedó como un grato recuerdo imborrable.

¿Cómo se prepara un deportista en el contexto del Covid-19?

-Es en los momentos claves, y este es uno de ellos, cuando valorás lo que haces, las amistades…pero no queda otro recurso más que seguir entrenando en casa y mantener la motivación y no bajar la guardia, a pesar que hay días que no tenés muchas ganas, pero los ejercicios y las prácticas no se abandonan y esperemos que cuando esto pase, vamos a volver con más ganas y nuevos objetivos, esa es la esperanza, estar siempre en camino, no dejar nunca de andar.

-¿Qué mensaje le darías a los jóvenes?

-Me gustaría poder transmitir que siempre, busquen, consulten, exploren lo que más les haga feliz y que vayan detrás de esos sueños y a pesar de los obstáculos llegar siempre a la meta, porque elegir lo que nos gusta, disfrutarlo y hacerlo con pasión es lo que marca la diferencia, lo que deja un resultado.

-¿Cuál es tu proyección de futuro?

-Uno de mis sueños más grandes es poder clasificar a los Juegos Olímpicos, estoy pensando en este momento en Tokio, ya que el karate es la primera vez que se incorpora como disciplina. Esa sería mi mayor proyección a futuro, si bien es cierto que el porvenir no se puede avizorar, pero uno tiene que ir construyéndolo poco a poco. Por último, me gustaría agregar que Karate, más allá de ser un deporte, es un arte marcial que tiene una filosofía de vida y principios que constituyen la base del karate, que es Dojo Kun y quisiera compartirlo con ustedes: intentar perfeccionar el carácter, ser correcto, leal y puntual, tratar de superarse, respetar a los demás y abstenerse a procederes violentos.

Nos despedimos de Eugenia, un ejemplo de vida, de preparación, de profesionalismo y ese gran anhelo de poder ver el pabellón argentino elevarse lentamente hacia lo más alto del podio Olímpico, sin prisa pero sin pausa como las estrellas.