Fundición San Cayetano declaró un pasivo de $34.187 millones y busca reestructurar sus deudas sin detener la planta de Burzaco. Exporta cerca del 80% de su producción, tiene pedidos y asegura que no habrá despidos, pero quedó atrapada entre el costo financiero, la competencia importada y una industria metalúrgica en retroceso.