
El calor extremo y la humedad trajeron a la zona sur del AMBA una invasión poco habitual: los barigüíes o jejenes, insectos que se alimentan de sangre, resisten a los repelentes comunes y provocan cortes dolorosos en la piel. Vecinos de Quilmes, Lomas y Ezeiza ya reportan picaduras intensas y difíciles de aliviar.














