
Facu Medina volvió a Villa Caraza y fue contundente: "No crean boludeces"
Hay lugares donde un futbolista deja de ser una figura internacional y vuelve a ser simplemente "el pibe del barrio". Eso le pasó a Facundo Medina cuando regresó a Villa Caraza, en Lanús. No hubo escenario montado ni conferencia de prensa. Hubo vecinos, aplausos, camisetas, emoción y un balcón desde donde eligió hablarles a quienes lo vieron crecer mucho antes de que defendiera la camiseta de la Selección Argentina.
El defensor, que hace apenas unos días disputó la final del Mundial frente a España, aprovechó ese encuentro para enviar un mensaje que fue mucho más allá del fútbol. En medio de las versiones y especulaciones que comenzaron a circular tras la derrota, eligió cortar de raíz cualquier rumor.
"No crean boludeces, no crean boludeces. Ustedes vieron en fotos y videos que siempre fue un grupo bueno. No crean boludeces", dijo frente a la gente que lo esperaba.
No fue una frase improvisada. Fue el primer pronunciamiento público de un jugador del plantel sobre las teorías que comenzaron a multiplicarse alrededor de la Selección. Y Medina eligió hacerlo donde más cómodo se siente: en su barrio.
El regreso al lugar donde todo empezó
Con una campera de la Selección y acompañado por Flaco López, el futbolista también se tomó un momento para agradecer el cariño recibido. Reconoció que todavía atraviesa la tristeza por la final perdida y les pidió disculpas a quienes no pudo saludar uno por uno.
"A mí lo que más me gusta, y todos los años lo hago desde que me fui a vivir a Europa, es venir y compartir con mi familia. Yo creo que es lo más importante para mí", expresó. También agradeció el respaldo que recibió durante los últimos días y recordó el aliento que los vecinos llevaron hasta la casa de su abuela.
Las respuestas no tardaron en llegar desde abajo del balcón. Entre los aplausos se escuchó una frase que resumió el sentimiento de muchos hinchas: "Estamos todos igual". Otra voz recordó el triunfo frente a Inglaterra, despertando una nueva ovación entre los presentes.
Antes del encuentro con los vecinos, Medina también se dio el gusto de jugar un picado junto a Flaco López. Allí apareció con una camiseta alternativa de River, el club donde dio sus primeros pasos como profesional antes de iniciar su carrera en Europa.
El delantero de Palmeiras también dejó un mensaje con fuerte contenido identitario. "El mayor orgullo que tenemos nosotros es venir de donde venimos. Todos nos sentimos más que orgullosos de ser argentinos y la vamos a llevar a todos lados donde vayamos en el mundo", afirmó.
En tiempos donde las redes sociales amplifican rumores casi a la misma velocidad que los goles, Medina eligió responder de la manera más simple: volviendo a Villa Caraza.
Allí donde todavía lo conocen por su nombre antes que por los títulos, recordó que una derrota deportiva no alcanza para romper un grupo ni para borrar una historia construida durante años. Porque, como él mismo les dijo a los vecinos, "hay cosas más importantes que un partido de fútbol en la vida, y lo importante es ser buena gente".



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