
Alerta gripe: En Europa los hospitales colapsaron

Argentina tendrá que prepararse
El hemisferio norte está enfrentando un desafío preocupante debido a la rápida propagación de una variante de gripe estacional: la H3N2, específicamente su subclado K. Lo alarmante de esta cepa es que su circulación se anticipó varias semanas a lo normalmente esperado, lo que ha puesto a prueba al sistema de salud en diversos países.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado que este subclado emergió entre 3 y 6 semanas antes que otras temporadas, generando un brote significativo en naciones europeas como Alemania, Italia, España, Reino Unido y Francia. En América del Norte, Canadá y Estados Unidos también están lidiando con su extensión descontrolada. De todos estos, el Reino Unido ha sido el más afectado, registrando un aumento del 56% en las hospitalizaciones en comparación con el mismo período del año anterior.
A medida que el virus avanza, las medidas que se habían relajado desde el COVID-19 están volviendo a ser implementadas, especialmente en los colegios, donde se ha optado por suspender las clases en los lugares más golpeados por la gripe. Por su parte, las autoridades sanitarias están sugiriendo nuevamente el uso de mascarillas para aquellos que presentan síntomas relacionados.
Este subclado del virus de la gripe tiene cambios en su estructura que le permiten esquivar parcialmente la inmunidad adquirida de manera natural o a través de las vacunas, lo que potencia su capacidad de propagación, especialmente en entornos cerrados. Su aparición coincide con otros virus respiratorios como el VRS y el SARS-CoV-2, complicando además el diagnóstico preciso de las infecciones y sobrecargando los servicios de salud.
Los síntomas incluyen fiebre alta, malestar generalizado, dolores musculares, tos seca y una notable sensación de fatiga. Debido a su similitud, a menudo se confunden con el COVID-19 u otras infecciones respiratorias, aunque las pruebas conjuntas mejoran considerablemente la precisión del diagnóstico. Los diferentes grupos poblacionales muestran vulnerabilidades diversas, siendo los niños menores de cinco años y los adultos mayores los más afectados, con brotes significativos en guarderías, escuelas y geriátricos.
La médica patóloga pediátrica argentina residente en el Reino Unido Marta Cohen subrayó que la variante K es “mucho más contagiosa” y que el brote actual en ese país es un 56% más alto que el año pasado, con 2.000 pacientes internados y una proyección de 8.000 hospitalizaciones en los próximos días, según señaló en sus redes sociales.
Las mutaciones recientes sorprendieron a los expertos y la vacuna de este año, aunque mantiene protección importante contra formas graves de la enfermedad, no es tan eficaz para prevenir la infección.
















