
Un Boeing C-40 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos llegó a Ushuaia tres días después de que el Gobierno nacional interviniera el puerto fueguino. Sin explicaciones oficiales sobre la misión ni los pasajeros, la coincidencia temporal encendió alarmas políticas, sindicales y militares en una zona estratégica para la proyección antártica y el Atlántico Sur.
















